Dani Mateo discrepa sobre los Globos de Oro

Mucho ha dado que hablar el veredicto de los Globos de Oro, Que si El irlandés merecía más, que si dónde está el galardón para Scarlett Johansson, que si nadie sabía que 1917 era tan buena... Y desde España se ha sumado a la conversación al respecto Dani Mateo y ha puesto en su punto de mira a Tarantino.

El presentador se refiere concretamente a Érase una vez en... Hollywood, cuyos premios le parecen excesivos.

Lo cual no es raro.

La última película de Tarantino cuenta con fervorosos defensores y también con detractores furibundos.

Dani Mateo se halla entre los segundos.

¿Aburrida Érase una vez en... Hollywood? Cada espectador o espectadora es un mundo. Hay quien se aburrió con El irlándés y aquí no nos gustó Historias de una matrimonio. Cosas que pasan.

En fin.

Está bien que haya opiniones discrepantes con respecto a casi todo, por mucho que moleste a la bancada de Vox.

Añadamos otro tuit de Dani Mateo que nos ha hecho gracia.

Ah, Mr. Wonderful, qué fabulosa fuente de tuits.

De política no habla Dani Mateo desde hace mucho. Ya tuvo su ración de mal rollo por ese gag de la bandera y lo de limpiarse levemente la nariz con la enseña nacional y a partir de ahí rebajó su perfil político el presentador. Y, la verdad, es que se vive así más tranquilo. Con la que está cayendo, mejor hablar de cine.

ADEMÁS: ¿Qué pasó con Jennifer Aniston en los Globos de Oro?

Foto: Gtres

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Se han recrudecido las caceroladas en la calle Núñez de Balboa, sita en el madrileño barrio de Salamanca y epicentro cosmológico para una burguesía que Manuel Longares en su magnífica novela Romanticismo calificaba de "improductiva". Burguesía improductiva quizás pero con ganas de montar bronca debido a que un virus ha matado a muchos españoles y resulta que la culpa es de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. El razonamiento puede que parezca de lo más churrigueresco pero si preguntan a su cuñado (o a Pablo Motos) seguro que se lo explica bien.

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Segundas partes nunca fueron buenas, dicen (ahí está la trilogía de El Padrino para desmentirlo), pero enmendar la plana al mismísimo George Orwell resulta de una osadía que sólo Hollywood puede exhibir. Qué caramba.

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