¿Cuánto tendrá que pagar Ignatius por romper el nuevo estudio de la SER?

Cuadno David Broncano se pasó tres semanas deambulando por Madrid para no estrenar el nuevo estudio de la SER, sabía lo que hacía. Sobre todo, sabía con quien lo hacía. 

Tras tres semanas fuera, el trío de presentadores de 'La Vida Moderna' tuvo que volver al edificio de la Cadena SER en Gran Vía de Madrid y estrenar el estudio. Un estudio que ni a David Broncano, ni a Quequé, ni a Ignatius Farray les termina de convencer. Consideran que está por encima de su caché

Ahora, al menos los dos primeros han respetado las instalaciones, cosa que no ha hecho Ignatius Farray. El cómico canario decidió probar la resistencia de las pantallas que cubren la parte de atrás del estudio y lo hizo al modo vieja escuela, dando un puñetazo a una de ellas.

¿Resultado? Televisión rota a los días de ser estrenada. Llegar al estudio y besar el santo mal. 

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La anécota y la pantalla rota quedaron ahí y el asunto parecía olvidado. O eso pensaban los implicados. Una semana después del accidente, David Broncano le pasaba su móvil a Ignatius Farray y le pedía que leyera un mensaje enviado por uno de los jefes de la radio. 

"Hola David, me dicen que se ha roto el monitor del A1 que Ignatius golpeó. Lo tienen que sustituir. El director general de operaciones me ha dicho que los 1.800 euros del nuevo se los descontarán a Ignatius en la próxima nómina", leyó en voz alta el implicado. 

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La cara de Ignatius era impagable. No se lo esperaba pero reaccionó como todo el mundo esperaba, con un glorioso, sincero y doloroso: "Dios mío, qué calvario. No doy una". Y resulta que es al contrario, que para una que da, va y la lía. 

Fotos y vídeo: La Vida Moderna

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Una vez más, y ya son unas cuantas, los periodistas, meros transmisores de la realidad, sufren los atropellos de unos cuantos energúmenos. 

En este caso, ha sido un equipo de Cuatro al Día, encabezado por Rocío Cano, el que ha sido agredido en su visita a Lleida. Una ciudad que vuelve a estra confinada, por culpa de un rebrote que afecta ya a 1.715 personas y que tiene a los vecinos más nerviosos que en la anterior cuarentena. 

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