ERC critica que Iceta baile en El Intermedio

Fue Miquel Iceta a El Intermedio y volvió a bailar. Resulta ya una costumbre en el líder del PSC que, incluso, se quejaba en el programa de Bertín Osborne de que no hay mitín donde la gente no le pida que se marque unos pasos de baile. 

El caso es que Iceta bailó con Thais Villa y ha recibido críticas.

Y no se ha criticado su estilo de baile (que podría hacerse) sino que se ha abierto un debate político al respecto. Estamos en campaña y ya se sabe.

La polémica está lanzada por Marta Rovira, candidata de ERC, quien opina que no es de recibo tanto bailecito estando gente en la cárcel por todo el lío de Cataluña.

¿Bailar o no bailar?

Otra cuestión más en medio del convulso debate político catalán.

La respuesta de Iceta

Pero no ha tardado en contestar el candidato socialista a la presidencia de la Generalitat. Y lo ha hecho aludiendo otro programa de televisión, Salvados, donde ni Marta Rovira ni Inés Arrimadas supieron contestar a unas preguntas que, en principio, debieran ser sencillas para quien se dedica a la política.

Está claro que el día en que Miquel Iceta se arrancó a bailar desaforadamente en un mitín del PSC tuvo la mejor idea de su vida. Vaya usted a saber si (bailando, bailando) acaba accediendo a la presidencia de Cataluña. 

Seguiremos informando y veremos si esto de bailar acaba dando más de sí como tema de campaña.

ADEMÁS: ¿Qué audiencia hizo Bertín Osborne con Inés Arrimadas y Miquel Iceta?

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Diez años después, es la referencia musical del país

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Otro vídeo de impacto por cortesía de Santiago Abascal. VOX lanza un vídeo en el que el líder del partido aparece galopando con sus seguidores por tierras andaluzas invocando "la reconquista".

Atención.

A galopar, como la canción progre de la Transición (que tan bien han versionado Niños Mutantes), pero en plan un poco facha. Con perdón.

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El gaitero asturiano Hevia será el nuevo presidente de la SGAE. Hasta ahí la noticia. La reacción (iracunda y sin filtros como suele ser acostumbrado en él) la pone El Niño de Elche mediante un puñetazo dialéctico de dimensiones colosales.

Y un tono irrespetuoso que, ojo, puede ponerse en cuestión.

Jugar con que Hevia es músico de gaita para llamarle "sopla gaitas" resulta un poco primario.

Pero El Niño de Elche, abanderado de un nuevo flamenco de actitud punk, es así.

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