4 momentos que explican por qué Chuck Norris es indestructible

Chuck Norris es mucho Chuck Norris. Según cuenta Radar Online, el actor sufrió dos infartos en menos de una hora el pasado 16 de julio y como si nada. Sobrevivió. El primero le sobrevino en la habitación de un hotel de Nevada, donde pasaba la noche con su familia de regreso a su rancho tras las vacaciones, y el segundo le dio en el hospital. Y a ambos se sobrepuso.

Así es Chuck. Capaz de votar a Donald Trump sin despeinarse y de derribar a puñetazos un infarto.

¿Y cómo es que este campeón de karate es un tipo tan duro?

Veamos cuatro momentos cinematográficos puramente Chuck Norris para comprender de que pasta está hecho este sujeto.

1. La pelea con Bruce Lee en el Coliseo

Momento culminante del peliculón de karatekas El retorno del dragón y exhibición de la pelambrera de la que hace gala Chuck Norris, firme creyente en aquello de que El hombre y el oso cuanto más piloso más hermoso. De hecho, no sería de extrañar que el bueno Chuck recelase de la depilación y la asociase con la homosexualidad, opción que desde su conservadurismo tejano a machamartillo él no acaba de aceptar. Sea como fuera, espléndida pelea en el Coliseo de Roma y gran ocasión para ver ese monumento vacío porque ahora mismo es pasto de las multitudes turísticas. Naturalmente, Bruce Lee está inmenso. Pero no hay ni que comentarlo.

2. Cuando se es el mejor, se hacen las cosas con estilo

Con esa frase da comienzo el trailer en español de McQuade, lobo solitario (1983), en la que Chuck Norris se pone en la piel de un ranger de Texas, papel que tanto juego le dará en sus años maduros. Lo que más choca de esta peli es verle besar a una chica. Le sale bastante peor que dar mamporros. 

3. Reaparecido en combate

A Chuck Norris lo que había hecho Sylvester Stallone en Acorralado y Rambo le parecía que se quedaba corto. Así que protagonizó Desaparecido en combate para ganar él solo la guerra de Vietnam. Al final, lo que iba a ser un largometraje barato se convirtió en una trilogía (también barata, eso sí). Y el coronel Braddock entró a formar parte de la historia del cine (Z).

4. Puñetazos ecológicos

En los 90 llegó el momento de ponerse al día y surgió la peli El guerrero del bosque, en la que Chuck Norris pretende pintar de verde sus puñetazos y ponerse algo así como ecologista. Pero Chuck Norris seguía siendo el mismo, fiel a su filosofía: "¿Para qué vamos a hablar si podemos resolverlo a hostias?". Larga vida a tío Chuck.

Fotos: Cordon Press