19 días y 500 noches cumple 20 años: claves de un disco esencial

En el Tony 2, refugio canalla poblado por un bohemia senil que acoge en su seno a pijos de marcha venidos desde la otra orilla del paseo de Recoletos y juerguistas de toda clase y condición, atronaba siempre (a cierta hora perfecta de la noche) un verso como un trueno: "Lo nuestro duró/ lo que duran dos peces de hielo/ en un whisky on the rocks". Solía cantarlo, con acento flamenco, el viejales de turno que hubiese asumido el mando del piano. Porque el Tony 2 es piano bar de insólita superviencia y allí he visto yo, hace muchas glaciaciones, a José Luis Coll tomándose un cubata en silencio, cual oficinista de la noche, sin divertirse, aguardando el fin de la horas. Pero eso es otra historia.

De lo que venimos a hablar es de que se cumplen 20 años del nacimiento de un álbum grandioso: 19 días y 500 noches. Y que si una canción tuya suena en el Tony 2 es que perteneces a la historia de la música popular española porque allí lo mismo se canta por Sabina que Clavelitos o Amapola, tristísima amapola o la ranchera correspondiente.

19 días y 500 noches sale a la venta un 14 de septiembre de 1999 y resulta un éxito instantáneo. O sea, Joaquín Sabina ya venía teniendo éxitos con sus anteriores discos: Física y química, Esta boca es mía, Yo, mi, me, conmigo y (un poco menos) Enemigos íntimos. Pero con este disco llega el bombazo definitivo. Suena en las radios el single, titulado igual que el LP, 19 días y 500 noches, y la gente se viene arriba. Es Sabina en estado puro, la metáfora perfecta y precisa, la historia de desamor, la alegría de la tristeza, la fiesta y la cocaína y la rumba con el rock&roll. Así que triunfa. Inmediatamente.

Todos quieren a Joaquín Sabina, las derechas y las izquierdas y el mediopensionismo, esta es su obra magna y aparecen en el disco temazos como Donde habita el olvido, Cerrado por derribo, Noches de boda (¡con Chavela Vargas recitando al principio de la canción), Ahora que, De purísima y oro, Dieguitos y Mafaldas... Y hasta una broma de esas que gasta Sabina en sus discos pero que, en este caso, funciona una y otra vez, sin cansarnos: Como te digo una co te digo la o.

Los 90 son de Joaquín Sabina y el siglo XXI va a comenzar con buen pie.

Y a la producción... Alejo Stivel

Con 19 días y 500 noches se buscaba un viraje en el timón. Hacer otra cosa. BMG Ariola quería que su artista creciera. Que se saliese del molde sabiniano. Y decidieron colocar como productor a Alejo Stivel, ex Tequila reciclado al mainstream sin tapujos. Alejo Stivel venía de producir Dile al sol de La Oreja de Van Gogh y luego trabajaría con M-Clan, Los Caños, Kiko y Shara o Melocos. No filter. Un talentoso currela con las ideas claras sobre cómo hacer pop solvente. Y funcionó. 19 días y 500 noches suena bien, tiene diferentes registros musicales, flirtea con diversos géneros sin que nada chirríe. Resulta más neutro, más asumible por todo tipo de público.

Aunque realmente, lo que importan son las canciones, y la colección de grandísimas piezas que hay en 19 días y 500 noches resulta la clave fundamental. Joaquín Sabina ha llegado a lo más alto y la grabación y producción del disco tiene sus tensiones y sus más y sus menos porque el cantautor de Úbeda querría haber sacado un disco doble pero la compañía dice que de eso nada y, además, Alejo Stivel pretende irse cuanto antes a trabajar con M-Clan mientras que Sabina seguiría puliendo su obra indefinidamenente. La gente de efe eme ha sacado el libro 19 días y 500 noches. Sabina fin de siglo escrito por Juan Puchades. Aquí se cuenta pormenorizadamente la chica que hubo en la grabacion del LP fundamental de Joaquín Sabina.

sabina-en-formato-libro

Joaquín Sabina toca la gloria con 19 días y 500 noches, vende a toda velocidad un millón de copias, y sigue vendiéndose a día de hoy, estamos hablando de un clásico incontestable. ¿Y luego? Luego vendría el infarto cerebral que lo cambio todo, en agosto de 2001, una catástrofe que le aparta de la noches y las drogas y las amistades peligrosas. Desde su atalaya de la plaza de Tirso de Molina continúa con su vida, continúa con sus discos, continúa con sus conciertos y sigue haciéndonos felices y, pese a los cenizos del "cualquier tiempo pasado fue mejor" tenemos piezas posteriores a 19 días y 500 noches que demuestran cómo el talento sabiniano no se agota: 69 punto G, Tiramisú de limón, Lágrimas de mármol...

Y otra cosa más: la canonización de 19 días y 500 noches como el milagro del pan y los peces de San Joaquín está bien siempre y cuando no se tome muy en serio. En Esta boca es mía o Yo, mí, me, conmigo hay canciones tan espectacularmente bellas como en el álbum que cumple 20 años y al que los escribidores rendimos en este septiembre pleitesía y homenaje.

Y por las noches, a cierta hora perfecta, en el Tony 2 sigue sonando como un trueno: "Lo nuestro duró/ lo que duran dos peces de hielo/ en un whisky on the rocks". Y los Taburete, que suelen ir mucho por allí, hacen los coros. Eso es la gloria.

DANIEL SERRANO

ADEMÁS: 10 canciones por las que amamos a Sabina (y tal vez no sean las que te imaginas)

Fotos: Gtres

Ver resumen Ocultar resumen

Un periodista no es el juez de la horca, creo yo, sino alguien que va a los sitios y cuenta a los demás lo que ve. Construye un relato lo más ecuánime posible incluso si se trata de la historia de un crimen. ¿Y si es el asesinato de un niño? ¿Cómo no desear lo peor a quien ha quebrado la vida de una criatura que tenía toda la vida por delante? Bueno, va en el sueldo del periodista eludir esa tendencia absolutamente humana a la venganza, y aportar honestidad y retratar sin maniqueismos incluso al criminal. ¿Es lo que hacen las televisiones? No exactamente.

Ver resumen Ocultar resumen

Corría el año 2011 cuando Alejandro Sanz, en un gesto de solidaridad, lanzó un tuit de apoyo a los murcianos, tras el terrible terremoto de Lorca. 

Cuenta la leyenda, o más bien el propio cantante, que hubo un complot para decir que en vez de 'nuestra', había puesto 'buestra', con 'b', en vez de con 'v'. El enfado de Alejandro Sanz fue tal que amenazó con dejar Twitter. No lo hizo. 

Menos mal. 

Ver resumen Ocultar resumen

Piden una rectificación y una disculpa

Páginas