10 razones para amar The Crown

Que Netflix nos está acostumbrando muy mal, es un hecho. No sólo ha multiplicado su producción original a niveles inhumanos de casi una serie cada quincena, sino que todas ellas, salvo deshonrosas excepciones (y no miramos a nadie, Luke Cage), tienen un nivel de notable para arriba.

Y ahora le ha llegado el reconocimiento en forma de Globos de oro: mejor serie drámatica y mejor actriz para Claire Foy.  Todo un rotundo éxito que sitúa a la ficción de Netflix como una de las gigantes del año.  Quien no la haya visto, ahora tiene una razón más para hacerlo.

En los últimos meses, el gigante del streaming ha estrenado ficciones como Stranger Things, The Get Down, Narcos o Black Mirror, todas fenómenos globales que han disparado a Netflix hasta los 87 millones de suscriptores en todo el mundoPues bien, parece que lo mejor estaba aún por llegar. The Crown, su último lanzamiento, es un auténtico pelotazo. 

isabel-y-felipe-se-casaron,-a-mediados-de-siglo,-muy-enamorados

La serie era una de las más esperadas del año por motivos obvios. La historia de la Reina Isabel II y la familia real británica, contada de forma serializada y con todo lujo de detalles. Es decir, los trapos sucios y algunos limpios de una de las monarquías más tumultuosa, famosa y polémica de la historia. Como para no verla.

ADEMÁS: ¿Qué series ven las familias más ricas de Estados Unidos?

Si a pesar de todo, aún hay quien se lo está pensando, aquí van 10 razones por las que quienes la hemos visto, amamos The Crown y la amaremos forever and ever. 

1. Reparto espectacular

El reparto de The Crown es, sencillamente, maravilloso. Lo mejor de la televisión British, reunido en una gran producción. Desde Matt Smith (Felipe de Edinburgo) a Jared Harris (Rey Jorge VI), pasando por John Lithgow (Winston Churchill) y Jeremy Northam (Anthony Eden). Por cierto, también anda por ahí Nicholas Rowe, quien fuera Sherlock Holmes en El secreto de la pirámide. 

2. Claire Foy

Sus silencios, sus miradas, su planta... Claire Foy se ha revelado como una Graciosa Majestad a la altura del mito viviente que sigue reinando en UK. A buen seguro seguiremos viendo su cara entre las nominadas a los premios más importantes de la temporada. 

ADEMÁS: La gracia de 'The Get Down' va a salir más cara de lo esperado a Netflix

3. Historia con continuidad

La idea de Netflix, si la serie triunfaba, era prolongar la serie durante seis temporadas más, una por cada década de reinado de la Reina Isabel II. Si realmente depende del éxito, podrían hacer una temporada por año. Ha arrasado. 

via GIPHY

4. Calidad y cantidad

La serie ha sido un exitazo de público y crítica, como demuestra el 9,1 sobre 10 que ostenta en iMDb, con más de 6.000 votos. Lo mejor de todo es que si su primera temporada ha contado con 100 millones de dólares de presupuesto, que parecen ya amortizados, las próximas entregas podrían contar aún con más dinero. Ser Graciosa y Majestad no es barato. 

via GIPHY

ADEMÁS: Hemos visto el documental de Amanda Knox y nos ha cabreado bastante

5. Basada en hechos reales

Lo que pasa en The Crown, se queda en The Crown, pero además está basado en hechos reales. Es decir, eso de que la realidad supera la ficción en muchas ocasiones, aquí lo hace, de momento, en diez episodios. Comenzamos con la coronación de una joven e inocente Reina Isabel II y veremos dónde termina. 

via GIPHY

6. La producción

Todo en la serie es majestuoso. Los decorados, el vestuario, los interiores, la fotografía, la música... La serie derrocha gusto y elegancia y un punto rococó y recargado pero, amigos, hablamos de los Windsor, ¿qué esperabais? Aún así, todo está cuidado al detalle, justificando hasta el último dólar invertido en la serie. 

via GIPHY

7. Marca Windsor

Los Windsor hace tiempo que dejaron de ser una familia, para convertirse en una marca. Windsor SL es uno de los negocios más lucrativos de UK y ellos lo saben. Y como tal, cuidan todo lo que les rodea, tapando escándalos y vendiendo la imagen que, valga la redundancia, más venda. Marketing monárquico. 

via GIPHY

8. Telenovela de alto copete

Podemos ver la serie con una taza de té en la mano, el meñique levantado y una pastita en un plato de juguete, pero no dejaremos de estar viendo un culebrón de manual. Larga vida a los culebrones. 

via GIPHY

9. Jaime Peñafiel

Si The Crown ha servido para regalarnos esta masterpiece de Jaime Peñafiel, no queda más que dar gracias y esperar que repita en próximas temporadas. 

ADEMÁS: Peñafiel compara a Isabel II y Letizia: 'Ya quisiera el gato lamer el plato'

10. ¿Cameo de su Graciosa Majestad?

Tiene 90 años, lleva 63 reinando y si quiere salir en su serie, lo hará. ¿Alguien lo duda? Los fans de The Crown llevamos con los dedos cruzados desde el capítulo uno, para que la Reina Isabel II se marque un cameo mítico en la serie. Si no, al menos una aparición de Harry o Kate Middleton. A Carlos y Camilla preferimos no verlos. Gracias. 

Fotos: Netflix

Ver resumen Ocultar resumen

¿O tal vez usted ha olvidado aquella maravillosa comedia con alce en su cabecera? ¿Que ni siquiera la vio? Pues era una serie sobre un médico neoyorquino que acababa destinado en Cicely, una pequeña población de Alaska repleta de personajes peculiares. Porque, según descubrimos en esta ficción televisiva, Alaska es un lugar raro de Estados Unidos (al norte del norte) donde mucha gente escapa para comenzar de nuevo o practicar sus excentricidades mirando a los alces y sin que nadie les moleste.

Ver resumen Ocultar resumen

Que Cuba sigue siendo material inflamable en lo político resulta evidente viendo las reacciones al estrreno en Netflix de La red avispa, una película que relata la peripecia de un grupo de espías procedentes de la irreductible isla caribeña (patria de Martí) infiltrados en los ambientes anticastristas de Miami. Se basa en un hecho real ocurrido en los años 90.

Ver resumen Ocultar resumen

Ser uno de los directores y productores ejecutivos de una de las mejores comedias del siglo XXI, Curb your enthusiasm, para que todo el mundo te acabe recordando como un maldito meme. 

Es triste, ¿verdad?

Pues es lo que le pasa a Robert B. Weide desde 2015. Ahora, en los últimos meses, su nombre y la sintonía que todo el mundo asocia con solo leer o escuchar su nombre, se ha multiplicado en Twitter. Y es que en la red se usa ese meme para cerrar vídeos vergonzantes o inesperados. 

Páginas