Viva Gigi

gigi-hadid-instagram-discurso

Su sentido común ha dejado pasmado al mundo de la moda. Tiene veinte años, una belleza fuera de lo común y una cabeza mejor amueblada que los aposentos de María Antonieta en el Palacio de Versalles. Se llama Gigi Hadid y ha llegado a las pasarelas para cambiarlas

Todo comenzó con un aluvión de comentarios negativos y descalificativos con respecto a su apariencia física, publicados en su perfil de Instagram. En la mayoría de ellos, se criticaban aspectos como las (increíbles) curvas de la top, su modo de desfilar, sus rasgos faciales o su especial forma de ser ante la cámara. Además, algunos también la acusaban de haberse valido de métodos poco ortodoxos para ascender dentro de la industria. 

gigi-hadid-desfile-versace

¿Su respuesta? Un alegato en forma de imagen escrita precisamente, en IG, que ya se ha convertido en una verdadera revolución; tan solo comparable a la que la propia Gigi promueve día a día con su trabajo, carácter y coherencia. Con su belleza. Con su humanidad, ésa que en las últimas décadas ha brillado por su absoluta ausencia en demasiadas ocasiones dentro del ámbito en que ahora la modelo se mueve.

Palabras de honor

Parece que la gente está bastante ágil a la hora de emitir juicios negativos durante este mes (de desfiles). Sí, sé que la mayoría de ellos en las redes sociales provienen de un 99 % de personas que no tienen ni idea de lo que están hablando, pero soy humana, y no voy a mentir: mucha de esa negatividad me ha afectado. He llegado a la conclusión de que, cuando una llega a este punto, es importante replantearse qué haces lo que haces. Cuál es tu mensaje, qué quieres contarle al mundo.

No, no tengo el mismo cuerpo que el resto de las modelos que desfilan. Tampoco creo ser la mejor de todas las que aparecen sobre una pasarela. Sí, quiero dejar una seña con la forma en que desfilo pero sé que me quedan muchísimas cosas por mejorar. No, no soy la primera ni la última modelo con un cuerpo distinto en esta industria. Puedes inventarte todas las razones que quieras sobre por qué estoy donde estoy, pero de verdad, intento trabajar duro y tengo confianza en mí misma, en una personalidad que llegó en un momento propicio para cambios. Simplemente hago mi trabajo.

Represento a un tipo de mujer que hace años no estaba aceptado en el circuito de la moda y lujo, y enorgullece tener el apoyo de diseñadores, estilistas y editores que saben que la moda es arte y, por ello, nunca se mantiene estática. Que estamos en 2015. Pero para quien no esté de acuerdo: no pagues tu ira conmigo. Sí, tengo tetas, abdominales, culo, muslos, no estoy pidiendo un trato diferente al resto de las modelos. Encajo en las tallas de muestrario. Tus comentarios negativos no provocan que quiera cambiar mi cuerpo, y desde luego que no cambian lo que los diseñadores o estilistas opinan de mí. Si me quieren en su desfile, estaré; si no me quieren, no. Así es y así será. Si no te gusta, no me sigas, no estés al tanto de lo que hago, porque no pienso irme a ningún sitio. Si no tuviera el cuerpo que tengo, tampoco habría llevado esta trayectoria. Me gusta poder considerarme sexy. Estoy orgullosa de ello.

Ya lo he dicho antes... espero que todo el mundo llegue a un momento de su vida en el que puedan hablar de lo que les inspira, y no tengan que intentar destruir a los demás. Si no quieres ser parte del cambio al menos estáte abierto a él, porque es inevitable que ocurra.

Feliz Semana de la Moda, G

Nada que añadir. Ella lo dice todo.

Foto: Gtres