Torremolinos: instantáneas pop de ayer, hoy y mañana

Torremolinos o el esplendor de un pasado pop

Torremolinos vive una eterna era pop y más allá del sol y playa y las ingentes masas de turistas deseosas de sangría hay quien peregrina a esta ciudad de la Costa del Sol para disfrutar de ese encanto yeyé que tienen sus viejos hoteles edificados en los años 60 y 70, sus pubs de vieja escuela, su arquitectura funcional y sus calles blanquísimas donde refulgen letreros todavía de una época feliz, cuando Tom Jones y Brigitte Bardot paseaban por estas aceras empedradas.

En la localidad malagueña pueden rastrearse las huellas de un esplendor que sedujo a Jean Cocteau, Ava Gardner, Frank Sinatra, Rachel Welch, Keith Richards, Marlon Brando y tantísimas celebrities internacionales. Torremolinos (créanlo) estuvo en su momento en el mismo circuito que Corfú, Mykonos, Marbella, Saint-Tropez y otros puertos donde jóvenes con aspiraciones hippies y crápulas de la alta sociedad se mezclaban en un tumulto orgiástico.

Luego a Torremolinos se lo comieron los turistas normales y corrientes pero, ya en el siglo XXI, la ciudad se ha reinventado y brilla de nuevo.

Quedan en pie algunos de sus hitos arquitectónicos más importantes, donde galanes de noche y mujeres fatales bebían brandy en la terraza, como es el mítico Hotel Pez Espada (c/ Salvador Allende, 11). Si va usted a Torremolinos, no dude en visitarlo y disfrutar de su aire retro. Donde mejor se conserva el sabor de antaño es en su piscina.

Postal del Hotel Pez Espada

Fueron los años 60 y 70 la edad dorada de Torremolinos y de ahí le viene todavía la fama entre turistas británicos y alemanes, como los dos amiguetes de la instatánea que reproducciones a continuación. Dos turistas germanos allá por 1975 disfrutando del sol malagueño y el agua clorada de la piscina.

Dos alemanes en Torremolinos, 1975

Torremolinos inspiró una novela juvenil de Fernando Sánchez Dragó (Eldorado), otra novela juvenil y de rollo hippy de Juan Goytisolo (La isla), un best-seller del franquismo bastante tostón firmado por el muy franquista Ángel Palomino (Torremolinos Gran Hotel) y otros títulos en los que se dejaba constancia de las larguísimas noches de lujuria y rock&roll que se desarrollaban en este rincón del Mediterráneo (Hijos de Torremolinos del estadounidense James A. Michener fue una de las más célebres).

Literatura y discotecas de antaño. Pippers, Barbarela, Eldorado y otros nombres fueron mitos en medio planeta. Hasta algún Rolling Stones acudió a abrevar en sus barras.

La Nuit, boite de las de antes

Queda algún vestigio de aquel circuito de locales prodigiosos. The Galloping Major (c/ Doña María Barrabino, 4) continúa abierto y permanece detenido en el tiempo. Desde 1964 sirve pintas de cerveza (y mucho más) este pub al estilo inglés, el primero de Torremolinos en su estilo y seguramente uno de los primeros de toda España.

Interior de The Galloping Major

Siguiendo esta ruta de la nostalgia retro puede el visitante dirigir sus pasos hacia otros dos establecimientos que sobreviven desde los años 60: el bar El toro (c/ San Miguel, 32) y la discoteca Pourquoi Pas? (Local 703, La Nogalera).

Y mucho más pop en Torremolinos

Pero Torremolinos no se acaba nunca y ahí está su vertiente de ocio LGTB. Aquí se fundó el primer local de ambiente gay que hubo en toda España: el Tony's Bar. Corría el año 1962 y otros establecimientos situados, como el Tony's, en el Pasaje de Begoña atrajeron a público homosexual. Hasta que Franco dijo que de eso nada y hubo importantísimas redadas que, si bien no acabaron con el ambientazo nocturno de Torremolinos, lo ataron un tanto.

Hoy día el Torremolinos Gay Pride es una de las grandes citas LGTB de Andalucía, España y Europa.

Porque esta ciudad siempre fue avanzada y lo fue tanto que inauguró el primer drugstore 24 horas que hubo en Andalucía. El Noche y Día sigue en el mismo sitio, en el número 17 de la calle Hoyo. Su aire retro también lo convierte en lugar de culto.

Noche y Día

Y si de cultura pop se trata, mencionemos también un festival de rock al viejo estilo que llena Torremolinos de fabulosos nostálgicos: The Rockin' Race Jamboree. Suele celebrarse en febrero porque en febrero en Torremolinos resulta altamente probable que brille el sol.

De festi

Pero no todo es rockabilly. También está Los Álamos Beach Fest, que se celebra en el mes de julio y congrega a adoradores nocturnos y diurnos de la música electrónica. En el marco incomparable, como su nombre indica, de la playa de Los Álamos.

Así es Torremolinos.

Inagotable.

Por eso le gustaba tanto a Jean Cocteau como a Grace Kelly.

Pero eso es otra historia.

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Fotos: Cordon Press, Facebook