"Tengo el pelo largo y no sé cómo cuidármelo"

pelo-largo

La belleza es paradójica; como una gran obra poética, la (inexplicable) actitud de tu nuevo ligue o la vida misma. Entre sus múltiples contradicciones argumentales, se encuentra la del pelo largo: muchas y muchos lo quieren y, sin embargo, pocos de los que lo tienen saben cómo cuidárselo.

Y es que ¿cómo vas a dejarte crecer el cabello si no tienes ni idea de qué hacer con él una vez lo hayas logrado? Fiascos capilares varios avalan este hecho que, más que en un sueño cumplido, convierte al deseo de gozar de una melena larga, bonita y sedosa en frustrante utopía beauty.

Al final, ante tan temibles enemigos como las puntas abiertas o la sequedad constante, la gran mayoría desiste y acaba cortando por lo sano para, por supuesto, arrepentirse al poco después. Entonces, comienza de nuevo el-ciclo-sin-fin y aquello de "¡que me crezca ya el pelo!"

Pero nosotros no queremos eso. Nosotros queremos que salgas del buclecito, que seas coherente con tus decisiones y que todo ese equilibrio cabello-mente que sabemos que posees se traduzca en una perfecta cabellera XXL. Aquí van algunos preciosos consejos para conseguirlo.

1. No somos tu madre pero... córtate las puntas

no-somos-tu-madre-pero-cortate-las-puntas

Ojo: solo las puntas. Ni más, ni menos (déjaselo bien claro a tu peluquero, por favor). Está ciéntificamente probado que, cuando lo haces de manera religiosa cada dos meses, tu pelo crece con más fuerza y salud; además de lucir fabuloso (para esto no necesitamos a la ciencia).

¿Un consejo? Si vez que acudes al salón de belleza para sanear tu melena sales de allí con varios centímetros innecesarios de menos, cambia de salón de belleza. Un buen corte de puntas no se nota. Un buen corte de puntas sanea, pero no resta.

2. Hidratación, hidratación e hidratación

hidratacion-hidratacion-e-hidratacion

Utilizar champú y acondicionador hidratantes y, a poder ser, específicos para cabello largo es fundamental. Tampoco está de más aplicarse una mascarilla una o dos veces a la seamana ni hacerse con un sérum de alta calidad que proteja la longitud del pelo del calor mecánico, del sol o de la contaminación ambiental.

3. Pero también nutrición

pero-tambien-nutricion

El pelo está vivo y, por tanto, necesita nutrientes para mantenerse en un estado de salud óptimo. Se los puedes aportar tanto de forma externa (con productos que contengan vitaminas, minerales y proteínas) como interna (complementando tu alimentación con algún suplemento capilar). ¡No escatimes en su alimentación!

4. Come (capilarmente) bien

come-capilarmente-bien

En la misma línea del punto anterior, debes prestar especial atención a tu dieta si tienes el pelo largo. Bebe mucha agua, come frutas y verduras a todas horas y apuesta por alimentos con un alto porcentaje de proteína como los huevos, los lácteos, las legumbres, las carnes magras o el tofu: tu cabellera te lo agradecerá.

5. ¿Cada cuánto tiempo debes lavarte el pelo?

cada-cuanto-tiempo-debes-lavarte-el-pelo

La respuesta a esta pregunta depende (del tipo de cabello que tengas). Pues no es lo mismo un pelo graso o con problemas, que uno seco u otro fino y quebradizo. Además, el pelo cambia con el tiempo y según el contexto.

Tú mismo debes ver de qué frecuencia de lavado requiere tu melena. Todos los días, un día sí y otro no, cada dos días (nunca menos que esto): lo importante no es el cúando, sino el cómo. Hazlo suavemente, masajeándolo con delicadeza en la parte de las raíces y aclarándolo bien con agua tibia. ¡Ah! Y no te olvides de escoger jabones neutros y lo más libres posible de aditivos y/o siliconas que se depositen en la fibra.

6. Evita los tintes, las decoloraciones y las mechas

evita-los-tintes-las-decoloraciones-y-las-mechas

¿Quieres ser rubio pero la Madre Naturaleza te ha dotado con una frondosa melena azabache? Genial, lo respetamos: decolórate el pelo. Pero luego córtatelo o, de lo contrario, correrás el riesgo de parecer Rapunzel pero con una trenza de estropajo

Este ejemplo vale también para los tintes y las mechas. Sin concesiones.

7. ¡Cuidado con las gomas y horquillas!

cuidado-con-las-gomas-y-horquillas

Algunas aprietan más de lo debido; otras rompen y cortan el pelo, aumentando su caída. No te la jueges y decántate por coleteros forrados y flexibles, pañuelos no demasiado ajustados y horquillas clásicas de peinado o moño en lugar de por gomitas imposibles, clips opresores o diademas-dolor de cabeza. Luego no digas que no te lo advertimos...

8. Seca tu melena al viento

seca-tu-melena-al-viento

Tienes el pelo largo, pero su textura es seca, su superficie no brilla y (¡horror!) se te cae prácticamente a puñados. ¿Qué puedes hacer? Pues, además, de seguir a rajatabla todos los tips anteriores y los que están por venir, desterrar para siempre el secador, las planchas y las tenacillas. La única excepción es que sea invierno, tengas que salir rápido de casa y haga mucho frío... ahí, te perdonamos un ligero golpe de aire templado emitido a más de cinco centímetros de distancia de tu melena

9. No te apliques demasiados productos de peinado

no-te-apliques-demasiados-productos-de-peinado

Lacas, geles fijadores, ceras, gominas, espumas, sprays de brillo, alisadores, rizadores, tintes efímeros, gominas... ¿en serio te hacen tanta falta? Tu cabello es larguísimo, absolutamente libre, precioso de un modo natural. ¡Piénsalo!

10. Así se desenreda el pelo largo

asi-se-desenreda-el-pelo-largo

En primer lugar, con un cepillo ancho y de púas gruesas (a poder ser, de madera o microfibras especiales) que no lo agreda. En segundo, entre dos y tres veces diarias para eliminar las micropartículas de suciedad y los nudos. Y, en tercero, comenzando por los medios, continuando por las puntas y subiendo después a las raíces: ¡jamás desde arriba hacia abajo o se partirá!

Fotos: Cordon Press