La historia de Audrey Hepburn contada a través del lazo

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Hoy hubiese cumplido ochenta y ocho años. Nació el 4 de mayo de 1929 en una pequeña localidad suiza, y falleció el 20 de enero de 1993 debido a un cáncer. Pero la elegancia de Audrey Hepburn, que es atemporal, sigue inspirando aunque ella no esté. Porque nunca caduca. Porque es eterna. Como la inolvidable imagen de la actriz (considerada la tercera mayor leyenda del cine de todos los tiempos por el American Film Institute) tocada por un lazo; da igual cuál.

Su infancia discurrió entre Bélgica, Los Países Bajos e Inglaterra. Su carrera comenzó después de la I Guerra Mundial y con una pasión: el ballet. Para esta disciplina artística se formó, y también gracias a esta disciplina artística consiguió su primer trabajo como corista para los musicales de West End. Tal vez, fue en ese momento cuando empezó su bonita predilección por los lazos: entre cintas de seda rosas, tutús de tul y bailarinas.

De ahí, Audrey dio el salto a Broadway y, luego, pasó a formar parte del reparto de varios filmes ingleses menores. Pero la fama no le llegaría hasta el año 1953, cuando protagonizó Vacaciones en Roma. Justo a la vez que su primer Óscar, su primer Globo de Oro y su primer BAFTA. Nadie hasta la fecha había conseguido llevarse los tres premios por una misma interpretación. ¿Cómo olvidar a la princesa Ana huyendo de un pomposo vestido con lazos para descubrir Roma en bicicleta con un pañuelo anudado al cuello? Su historia sigue con Sabrina, Desayuno con diamantes, Charada, Dos en la carretera y My fair lady. En todas estas películas, Audrey Hepburn hizo del lazo su seña de identidad. Pero también fuera de ellas.

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A medida que crecía su celebridad, se enfatizaba su capacidad para crear estilo. Hubert de Givenchy, cuyos vestidos con lazadas a la cintura ya eran toda una institución, se convirtió pronto en su diseñador predilecto (y en uno de sus mejores amigos). En fiestas, cenas y estrenos, juntos defendían su bella visión de la moda. ¿Otras firmas que la vistieron y a las que ella amó por encima de todas las cosas? Paco Rabanne, Courrèges o Balenciaga.

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Audrey se casó dos veces: con el actor Mel Ferrer, con el que tuvo a su primer hijo, Sean, y con el médico Andrea Dotti, con el que tuvo a su segundo hijo, Luca. A pesar de que jamás se retiró del todo, con los años, la actriz fue participando cada vez en menos títulos para centrarse en su labor como embajadora de Unicef y el gran logro de su vida. Pues, antes que como a un mito del Séptimo Arte, como a la mujer que encarnó a Holly Golightly en la adaptación al cine de la novela de Truman Capote y como a la estrella de Hollywood que elevó el lazo a su máxima potencia de saber estar, el mundo recuerda a Audrey Hepburn como a una buena persona que consagró su existencia a mejorar la de los demás a través de su enorme vocación humanitaria.

El 20 de enero de 1993, murió a la edad de sesenta y tres años en su casa de Suiza, a causa de un cáncer apendicular. Pero su talento, su relato y sus lazos jamás se irán.

Fotos: Cordon Press