Aristóteles Onassis o el esplendor perdido de Grecia

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Fue el hombre más rico del mundo. Mirando la Grecia actual, en bancarrota y aplastada la bota germánica, resulta difícil imaginar que allá por los años 60 de aquella nación saliera el hombre de negocios más poderoso del planeta. Pero así fue. Su nombre era Aristóteles Sócrates Onassis.

Onassis es leyenda. Mirar sus fotografías (con María Callas, con Liz Taylor, con Rainiero... ) es contemplar un mundo que ya no existe. Aquella constelación de estrellas de Hollywood, divas de ópera y príncipes con verdadero porte principesco se desvaneció para dar paso a otro universo mucho más prosaico.

Grace Kelly, Onassis, María Callas y Rainiero

Aristóteles Onassis era un griego nacido fuera de Grecia. Su familia se dedicaba al negocio del tabaco en Esmirna, el principal puerto turco después de Estambul. En Esmirna había una nutrida comunidad griega y Grecia tomó posesión de la ciudad en 1920 y 1921. Los turcos la recuperaron y los griegos, incluidos los ricos Onassis, fueron expulsados.

Onassis el naviero

Así que a la familia Onassis le toca empezar de nuevo en la Grecia de sus ancestros y el joven Aristóteles aprovecha para realizar sus propios planes. Viaja a Argentina y Uruguay en 1925. Es un crío, no llega a los veinte años, y falsifica sus papeles para poder trabajar. En la lejana Argentina ejerce todo tipo de actividades. Onassis es telefonista en Buenos Aires pero muy pronto, como en un cuento capitalista con final feliz, amasa una fortuna haciendo negocios aquí y allá.  A los veinticinco años ha ganado su primer millón de dólares.

La filosofía del joven Aristóteles es simple y se resume en unas siglas: OPM (Other People Money). Es decir, que sea otro el que aporte el dinero y sea Onassis quien con ese dinero amase más dinero aún. Filosofía que le funciona a la perfección y que le convierte en un naviero de renombre: primero en América y luego en Grecia. Sobre todo cuando también hace negocios mediante su matrimonio con Athina Mary Livanos. Un enlace en el que, según algunos biógrafos, hubo más de cálculo empresarial que de verdadero amor en su matrimonio. 

Onassis se casa en 1946 y tiene dos hijos con Athina: Christina y Alexander. Dos niños con los que una jovencísima Gunilla Von Bismarck (de cuatro años de edad) compartirá foto en Marbella.

Gunilla von Bismark y Onassis

Son los años 50 y Marbella comienza a despuntar como polo de atracción para ricos y famosos de todo el mundo y, por eso, en la foto están Onassis con sus dos hijos, jeques árabes, los von Bismarck con Gunilla, tan rubita y mirando con la habitual cara de fastidio de los críos que quieren irse a jugar y huir de los adultos. Una bonita estampa familiar en la que Onassis impone su presencia y sonríe ejerciendo de padre orgulloso.

Pero entonces llega Maria Callas.

María Callas y Onassis

Frente a las cámaras son buenos amigos y detrás de las cámaras la Callas y Onassis son amantes. Él no se ha divorciado de Athina y se negará siempre a casarse con Maria Callas. Y Maria Callas sufrirá lo indecible por ese amor turbulento que jamás llega a oficializarse. Según cuenta el escritor Nicholas Cage (no confundir con el actor) en su libro Greek fire, Maria Callas tiene en 1960 un hijo de Onassis. Pero el bebé sobrevive apenas unas pocas horas tras el parto.

Aristóteles es ya el hombre más rico del mundo, multimillonario y famoso en los círculos más exclusivos del planeta. Y se dedica a surcar el Mediterráneo en su fabuloso yate, ir de fiesta en fiesta y dirigir sus negocios desde la isla de Skorpios. Un pedazo del mar Jónico en el que Onassis se ha construido su Xanadú particular, como un Ciudadano Kane al que todavía le queda mucha diversión por delante como para musitar melancólico el Rosebund de la agonía.

Y Jackie Kennedy se convirtió en Jackie O

Y entonces aparece Jackie Kennedy, la viuda de América y del planeta entero. La mujer que había saltado sobre el cuerpo tiroteado de su esposo en una calle de Dallas ante la mirada perpleja del mundo. Ella es una mujer triste y su encuentro con Onassis la hace más triste aún. Porque el matrimonio que ambos celebran en la isla de Skorpios en 1968 es un matrimonio extraño, repleto de claroscuros. ¿Se aman? Depende a quién se pregunte.

Onassis y Jackie

Para algunos, Onassis sólo quiere a Jackie a su lado como elemento ornamental y, sobre todo, como herramienta de poder generadora de contactos al más alto nivel. Onassis, el hombre más rico del mundo, sigue ávido de poder y dinero. Sin embargo, otros retratan a Jackie como la verdadera avida dollars de la pareja. Prueba irrefutable de ello sería el contrato matrimonial que Jackie hace firmar a Onassis: si él muere o se divorcian, ella se queda con la tercera parte de su fortuna. 

Si hubo amor (y, al menos, hubo deslumbramiento mutuo en un principio) pronto se esfumó. Pronto, Jackie y Onassis hacen vidas por separado y Jackie impone una suerte de dictadura caprichosa en Skorpios. Jackie reclama cada mañana sus panecillos especiales para desayunar y cada mañana una avioneta vuelva desde la isla de Skorpios al continente para traérselos recién hechos. Jackie redecora su hogar en Skorpios sin límite alguno. Jackie destruye todo rastro de María Callas en Skorpios. Jackie odia María Callas. Pero ¿ama a Onassis que, según algunas versiones, implora a su propia mujer que compartan lecho? 

Todo es complicado y trágico de repente en la vida de Onassis.

Las cenizas de Onassis

Y Onassis sigue adelante, convertido en un icono internacional de gruesas gafas de pasta, trajes caros y sempiterno habano humeante entre los dedos.

Y un día muere.

Onassis fallece a los sesenta y nueve años a causa de una neumonía. Tiene los pulmones destrozados tras años y años de fumar incansable cigarros puros. El humo es una adicción a la que jamás ha conseguido sustraerse. Pero no es sólo eso. Se siente aburrido y anciano y, sobre todo, muy tocado por la muerte de su hijo Alexander en accidente de avión.

Onassis muere. Muere rico. Y Jackie O reclama su parte del dinero.

Jackie O dos veces viuda

Jackie es dos veces viuda pero en esta ocasión ya no es la viuda del planeta entero. Esta vez se ha lanzado sobre un cadáver para despojarle de su cartera. Ah, pero ella es el icono indestructible de cierto tipo de elegancia. Eso jamás cambiará. Christina Onassis es la heredera y pugna en los tribunales con Jackie. Christina dijo: Soy tan pobre que no tengo más que dinero. ¿Verdadero o apócrifo? Lo cierto es que refleja (aunque la frase sea inventada) el caracter depresivo de Christina, la superviviente de la exigua prole.

El esplendor de Grecia ya no se atisba en Christina Onassis, exiliada en mansiones del mundo entero, con episodios de melancolía muy acentuados. Sólo sonríe cuando tiene a su hija Athina en brazos.

Christina Onassis con su hija Athina en brazos

Aristóteles Onassis, el griego nacido en Turquía, se convierte en ceniza para la historia. Christina Onassis muere a los 37 años en Tortuguitas, provincia de Buenos Aires. Athina Onassis hereda la fortuna familiar y ejerce como amazona y ahora vive en Brasil enamorada de un jinete. Pero ya nada queda de aquellas noches en que Aristóteles Onassis surcaba el Mediterráneo de fiesta en fiesta. Y Grecia ha sido abocada a la bancarrota.

Fotos: Gtres