KIKI Market, comida de verdad para gente feliz

kiki-market

Sinceridad. Eso es lo se respira en cada rincón de KIKI Market. Porque, a veces, en un tomate aliñado, en un pedazo de tarta o en una botella de vino hay más verdad que en mil palabras. 

En efecto, la sensación que nos invade nada más traspasar el umbral de este (precioso) espacio concebido por y para hacer felices a las personas a través de la comida se parece bastante a la verdad. A lo orgánico.

Todo en KIKI Market es ecológico. Frutas y hortalizas, productos lácteos, carnes y pescados, pan, especias, pastas y legumbres, bebidas o cereales forman parte de su definición de honestidad aplicada a la alimentación. Destacan asimismo su apartado de superfoods, su interesante bodega y su amplia selección de marcas especializadas, a la altura de cualquier market de Londres o de Berlín, ciudades donde la cultura de la alimentación natural está mucho más extendida que en Madrid.

kiki-market

Pero no solo eso; pues en KIKI Market también hay productos de belleza y artículos de limpieza 100% eco. ¿El objetivo? Convertir el, en ocasiones, fastidio de ir a la compra en una experiencia deseada donde el cliente, independientemente de su grado de conocimiento (da igual si ya es un experto en el tema o si se está iniciando) reciba la atención que se merece. Siempre con una deliciosa vocación de totalidad.

ADEMÁS: El Madrid más vintage en 7 tiendas

Tanto sus mercados ecológicos como los dos locales de la capital española donde se ubican (Travesía de San Mateo, 4 y Cava Alta, 21) así lo logran. Lo hemos vivido. Lo hemos sentido. Lo hemos saboreado. Pues, además de una bonita tienda cuidada hasta el extemo, en su establecimiento de más reciente apertura, el de la Travesía de San Mateo, también hay un restaurante donde se sirven desayunos, comidas y meriendas. Se trata del KIKI Deli. Del acogedor lugar donde su chef, de origen italiano, prepara con mimo los platos de la carta y del menú respetando al máximo la naturaleza del producto y basándose en recetas sencillas y tradicionales donde el sabor manda.

kiki-deli-kiki-market

La dueña de KIKI Market, Maica Malavé, nos cuenta que por las noches alquilan este espacio (exquisitamente decorado por ella misma con mobiliario vintage y piezas recicladas a las que ha querido dar una nueva vida) para eventos privados. "Entonces, los manteles de cuadros vichy dan paso al lino y a las velas", añade Maica. Del restaurante, nos llaman la atención las lámparas, creadas a partir de papeleras antiguas. O el columpio que lo preside, las mesas de madera noble construidas con palets de hace décadas rescatados o los estantes llenos de sifones y cacerolas de las de toda la vida.

ADEMÁS: 5 cremas y sopas para ponerte guapa este invierno

Mientras disfrutamos de uno de sus desayunos (tostada con aguacate, tomate, rúcula, queso parmesano, semillas de amapola y miel; zumo de granada, naranja, zanahoria, manzana y jenjibre; tarta de arándanos; café con leche y canela) seguimos charlando con la artífice del proyecto acerca de la importancia de nutrirse de un modo real, apostando por el consumo responsable y de calidad frente a la falsedad de aditivos alimenticios, la crueldad de la granjas industriales y el daño al medioambiente derivados del no comer en armonía con el entorno. "Si te comes unas pechugas de pollo a la plancha con ensalada son pura agua o aderezas un plato de pasta con medio bote de tomate frito artificial donde la mitad es espesante, al rato tendrás hambre. Porque no estás comiendo bien; porque no le estás dando a tu organismo los nutrientes que necesita, tan solo alimentos vacíos", sentencia Maica Malavé.

Y nosotros no podemos estar más de acuerdo con ella: visitar KIKI Market alimenta. Y no solo al gusto, también al sentido de la felicidad.

cafe-kiki-market

Fotos y vídeo: Susana F. Miravalles para Zeleb Style

Texto: Mila García