#PFW: Chloé, la delicadeza

chloe-primavera-verano-2017

Si hubiese que ponerle un solo adjetivo al último desfile de Chloé en París, éste sería "delicado". De nuevo, la firma ha dibujado a una mujer bohemia, romántica, setentera; llena de luces, pero también de sombras. De nuevo, la moda en su microclima ha contado una historia que habla, en su fondo, de una personalidad real.

Con el blanco en todas sus declinaciones como color protagónico, la propuesta Primavera-Verano 2017 de Chloé tiene encanto. El vestido (corto, midi, largo) es su prenda predilecta, pero tampoco se olvida de otras piezas fundamentales en el armario femenino más pragmático como el peto, la blusa oversize o el pantalón relax. Y es que Chloé está hecho para las soñadoras prácticas.

ADEMÁS: Calendario Pirelli 2017, reivindicación de la belleza a cualquier edad

Volúmenes en libertad, lazos que no se amedrantan, sedosidad total a base de plisados, encajes, y volantes, tonalidades pastel con presencia de algún que otro matiz de natura en decadencia, flores estampadas o bordadas y bonitos accesorios (como detalle que invita a fantasear) van relatando sin hablar cuáles son las razones que mueven a la marca a inclinarse por este concepto de diseño lleno de sensualidad, inocencia e intelecto. Y no por ningún otro.

ADEMÁS: La leyenda bicolor del zapato sling-back de Chanel

En un tiempo en que la política global no funciona, las relaciones se deshumanizan por momentos y el sistema se contradice a cada paso, llega Chloé y, de repente, te invita a contemplar la belleza más pura. Esta idea de la moda entendida como evasión de la realidad no es nueva: en 1947, con los corazones aún en guerra, el New Look de Dior salvó al look de las europeas de la desesperanza que ensombrecía sus vidas.

Algo, tal vez para muchos, insuficiente si se tiene en cuenta la crisis tanto social como económica que azotaba al mundo después de la II Guerra Mundial pero que, al menos en la parte más superficial, ayudó a mucha gente; cambiando trajes de chaqueta austeros y temerosos por faldas cuajadas de flores e ilusión, almidonadas camisas sin rumbo ni tonalidad definida por rojos, rosas y naranjas en plena reconstrucción y materiales perseguidos por sedas, tules y satenes exentos de miedo. Porque el arte siempre refleja la realidad de la que nace.

ADEMÁS: 20 looks de película que inspiran

Volviendo al aquí y ahora... ¿qué sientes tú al contemplar un diseño de Chloé?

Fotos: Gtres