Belmondo, memorias de un galán feo

Belmondo

Fue el reverso de un Alain Delon esplendoroso en su belleza de chuleta irredento. La nariz rota (fruto de su afición juvenil al boxeo) le daba un aspecto patibulario que desmentían sus corbatas y ceñidos trajes a la moda. Jean Paul Belmondo fue (es) un icono desde su mismísimo bautismo cinematográfico de la mano de Godard en Al final de la escapada, cuando Francia era faro cultural del planeta y los jóvenes tiraban adoquines a los gendarmes por si debajo había arena de playa.

A finales de 2016 Jean Paul Belmondo, de 83 años, publicó su autobiografía con el revelador título de Mil vidas valen más que una. Y, sí, su vida vale mil y Godard fue quien le puso en el mapa antes de que cediese a la tentación de dejar su carrera artística a causa de una lapidaria, brutal y equivocada frase de uno de sus primeros profesores de interpretación: "Eres demasiado feo".

Belmondo en Al final de la escapada

Jean Paul Belmondo fue Pierrot Le Fou para los intelectuales de la nouvelle vague pero también El hombre de río y se convirtió en un estupendo caradura para las pelis de acción donde era capaz de conjugar los roles de galán y acróbata a medio camino entre Burt Lancaster y Buster Keaton.

Belmondo es el hombre

Se hizo amigo y enemigo de Alain Delon. Cuando rodaron Borsalino la cosa no acabó del todo bien. Alain Delon es cerebral, necesita concentrarse antes de cada escena, requiere silencio; Belmondo bromea, grita, gesticula, calienta como un loco antes de ponerse a rodar.

Belmondo y Delon

Se distanciaron y luego han ido reencontrándose. Lo lógico en dos leyendas del cine francés que trascendieron sus fronteras.

Belmondo y el amor

Y luego está, claro, el historial sentimental de Belmondo. Están los amores que se le atribuyen (Brigitte Bardot, Sofía Loren, Gina Lollobrigida...) y los otros.

Belmondo y BB

Los otros son los amores que a Belmondo de verdad le importaron o eso es lo que dice en Mil vidas valen más que una. En esa autobiografía asegura que Ursula Andress fue una de las mujeres a las que más ha querido y que, además, era "su alma gemela".

Belmondo y Ursula Andress

Otra de sus grandes historias de su itinerario sentimental fue protagonizada por la italiana Laura Antonelli

Antonelli (Laura) y Belmondo

Y luego, según cuenta Belmondo, están los amores directamente inventados con motivos promocionales: Jean Seberg, Claudia Cardinale, Jeanne Moreau...

A todas ellas las besó en algún momento. Pero sólo en el cine.

Y ello pese al presagio de aquel profesor de interpretación que aseguró que jamás tendría a una mujer hermosa entre los brazos ante una cámara.

También tragedia (y tragicomedia)

Belmondo es pura vitalidad en la pantalla y, tal vez, un actor menospreciado por cierta crítica a causa de su decisión de abandonar a Godard y demás grandes popes del cine de autor para divertirse haciendo películas de aventuras.

Belmondo maduro

En su vida también hubo tragedia: su hija Patricia murió en un incendio, en 2002 el actor sufrió un infarto cerebral que por poco acaba con él... Pero Belmondo siguió adelante, volvió a casarse en el mismo 2002 ante lo más granado del cine galo, tuvo su cuarto hijo a los 70 años  y, ya octogenario, hace muy poco, mantuvo un affaire con una conejita playboy cuarenta años menor que él y salió escaldado (le birló unos cuantos miles de euros).

Pero en Cannes 2016 se le rindió homenaje y Belmondo reapareció como un león de pelo blanco todavía capaz de rugir.

El galán más feo del cine francés sigue vivo.

Fotos: Cordon Press