Andy Warhol, el loco de pelo blanco

andy-warhol-el-loco-de-pelo-blanco

Se apropió de lo ajeno y lo hizo suyo; y ahora todo le pertenece más a él que a nadie. Obras de la Historia del Arte Universal, famosos y elementos cotidianos le sirvieron, por igual, de inspiración y punto de partida para crear algo nuevo: el Pop Art. Él no inventó la corriente pero casi. O, al menos, le dio sentido a su caos inicial.

Hizo cine, fotos, música, literatura. Se convirtió en el rey de la performance. Fundó The Factory, el lugar de encuentro entre bohemios, aristócratas, parias, it girls, músicos, drogadictos anónimos, escritores, modelos y extravagantes personajes de cualquier tipo y condición (sexual) y de donde salieron talentos como los de Nico, The Velvet Underground o Edie Sedgwick. Hasta tal punto influyó su modo de vida en el rumbo de los acontecimientos que, sin su trabajo y existencia (tanto en solitario como con los otros) no podría entenderse nada de lo que pasó en el Nueva York de los 60 y 70. Ese Nueva York que por aquel entonces se encontraba en plena efervescencia cultural; a la espera de su visionario.

ADEMÁS: Iconos (beauty) vintage sobre fondo a color

Hoy, 22 de febrero de 2017, se cumplen tres décadas de la muerte de Andy Warhol. El loco de pelo blanco (y, sí, llevaba peluquín) falleció a los cincuenta y ocho años de edad a causa de un infarto de miocardio. En herencia, dejó muchas cosas. Físicas, valoradas en la actualidad en millones de euros, e intangibles, explicadas a través de palabras como diversidad, unión, cambio, libertad, genio y contradicción.

"En el futuro, todo el mundo será famoso durante quince minutos", dijo Andrew alguna vez. Sin saber que, mucho tiempo después de muerto, su célebre locura seguiría fascinando al universo entero.

ADEMÁS: David Lynch en 7 escenas delirantes

Fotos: Cordon Press