Adriana Ugarte, una estrella en crecimiento

Adriana Ugarte en Milán

No ha sido el mejor momento para el estreno de Julieta (papeles de Panamá de por medio) y tampoco ha cosechado la película de Pedro Almodóvar las mejores críticas (sí, Boyero lo ha vuelto a hacer). Y, sin embargo, resulta una evidencia incontrovertible que en Julieta brilla con enorme fuerza Adriana Ugarte y en torno a ella gira un melodrama tal vez fallido pero, como siempre en Almodóvar, estimable en lo visual.

Julieta es, fundamentalmente, Adriana Ugarte.

Hablar de Adriana Ugarte es habalr de una gran una estrella en formación, una actriz joven que lo mismo se da al gran público en Palmeras en la nieve (cine a la manera de los best-sellers) que se convierte en chica Almodóvar con look años 80 que, ciertamente, favorece su belleza inexacta.

Adriana Ugarte bella

Porque Adriana Ugarte es bella de un modo diferente. Digamos que no es bella de un modo tan literal como, por ejemplo, Blanca Suárez (compañera de generación y/o competidora en cuanto a estrellato se refiere). La belleza de Adriana Ugarte tiene una cierta complejidad. Dejémoslo ahí.

Un best-seller para Adriana

Adriana Ugarte fue rostro de la televisión pública con La señora con veintantos años pero resultó Sira Quiroga el personaje que definitivamente la encumbró ante la masa telespectadora y la lanzó a todo tipo de alfombras rojas, fiestas y salones fashionistas.

Adriana Ugarte en Italia

Se esperaba con ansiedad la adaptación de El tiempo entre costuras y, al fin, llegó. Adriana Ugarte cumplió con cierto gesto de trámite el reto y luego llegaría Almodóvar para hacerla subir un peldaño.

Mientras tanto, ya era celebrity y noticia por sus noviazgos pasados (Álex González) y sus noviazgos futuros.

Ahora mismo Adriana Ugarte tiene 31 años y sigue adelante en su tarea de convertirse en gran actriz. 

Tal vez estaría bien que volviese al teatro. Pocos recuerdan que hizo en 2006 un Lorca (La casa de Bernarda Alba) y en 2011 un Calderón de la Barca (El gran teatro del mundo).

Y algo más: estudió Filosofía y su abuelo trabajó con Luis Buñuel. Adriana Ugarte tiene madera de estrella. Es una estrella. Pero todavía no ha alcanzado el grado máximo de su fulgor.

Lo mejor está por llegar.

Fotos: Gtres