10 chiringuitos para disfrutar la costa española

Chiringuito y gatos (una hermosa combinación)

Y no sólo cool & chic. También gastronómicamente recomendables. Y de una autenticidad que supera todo tópico. El chiringuito puede ser cielo o infierno. Los hay en todas las latitudes de la península ibérica. He aquí un listado de chiringuitos que consideramos fabulosos por su ubicación u originalidad o excelente nivel de cocina o, simplemente, porque son diferentes o, simplemente, porque son clásicos indestructibles.

Bueno, mira a ver si este verano alguno de los que recomendamos te pilla de paso.

Visítalo y, quién sabe, puede que te alegre el día, la tarde o la noche.

1. MariCarmen Casa-Playa (Málaga)

Otro chiringuitismo es posible. Mari Carmen Casa-Playa (c/ Escritor Alarcón Bonel, 2) es la sensación de la temporada en Málaga. Modernito y con cocina rica. Y decorado con un gran acierto. Todo bien. Uno de los socios de Mari Carmen Casa-Playa es Víctor Roldán, la mitad de Les Castizos (afamado dúo de DJ's). 

2. Tumbao Surfing Beach Club (Castellón)

Lo que antes era chiringuito hoy es beach club y he aquí, en la playa del pinar de El Grao de Castellón, un establecimiento que abre hasta las dos de la madrugada y que sirve lo mismo como lugar de asueto que para tomarse unas copas e, incluso, desfasar en su piscina. Tranquilidad la hallará quien vaya a determinadas horas (como el señor moderno de la foto) pero en verano, avisamos, lo más probable es que encuetre usted fiestón.

3. Blue Bar (Formentera)

Superviviente de los tiempos heróicos de la Formentera auténticamente hippy, Blue Bar posee uno de los mejores atardeceres de la isla aunque, la verdad, como se pone hasta arriba, tal vez merezca la pena optar por acudir a la hora de la comida (excelente cocina) y disfrutar de la brisa marina cuando no todo es agitación humana. No te olvides de fotografiar al marciano que es icono del local, estatua enana entre hortera y enternecedora.

3. La playa (Luanco)

Aquí se viene a comer (muy) bien. Con vistas a la playa asturiana de Luanco y una decoración muy cuidada. El norte también tiene sus chiringuitos, que conste.

4. Chiringuito Palmita (Fuerteventura)

En Costa Calma. Su ubicación es perfecta, frente al bellísimo Atlántico de Fuerteventura, y su arquitectura humilde, resistente y auténtica resulta ideal para un paisaje así de hermoso. Nada más que añadir. 

5. Waikiki (Tarifa)

Lo que viene siendo un chiringuito gaditano (de Tarifa, para más señas) con sus mojitos, su atardecer, su cachondeíto y (ojo) una cocina bastante apañada y un servicio simpático y atento. Pues ya está. 

6. Yemanja (Ibiza)

Si quieres degustar un magnífico arroz o un estupendo pescado, en Yemajá tienes un lugar excelente. Situado en Cala Jondal. Más fácil si vas en barco. Pero también puedes llegar en coche (y un ratito a pie). Para disfrutar del mar y de lo culinario.

7. El Chiringuito (Sitges)

¿Eres amante de lo retro? Pues entonces visita El Chiringuito en Sitges, que (dicen) es el primer chiringuito como tal que hubo en España. Sea como sea, desde 1913 llevan aquí sirviendo unas apetitosas sardinas y cerveza fresquita en el paseo marítimo de esta muy interesante localidad catalana (cuyos secretos podemos contarte aquí).

8. La Cabaña (Bolonia)

Situado en la playa de Bolonia y con estilo entre hippy y puramente rural. No busque el visitante glamour sino la calma del campo, la playa, las vacas que por allí pacen, un vino blanco bien fresco, las horas apacibles de no hacer nada. Etcétera. 

9. Golfo Norte (Vizcaya)

En la costa cantábrica el surf es religión y Golfo Norte, asomando desde lo alto a la playa de Sopelana, tiene ambiente surfero y unos espectaculares crepúsculos. Merece la pena. Entre semana mejor que el finde, cuando media Vizcaya y hasta alguna representación de Guipúzcoa se planta en este chiringuito de juvenil energía.

10. La Barraca (Almuñécar)

Merece la pena el chiringuito La Barraca (se come bien aunque, a veces, reine cierto caos en el servicio) pero, sobre todo, merece la pena la escondida playa de Cantarriján donde se ubica, un pedazo de costa entre acantilados tomado por naturistas a quienes no les molestan las piedras. Un enclave verdaderamente bonito. 

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Fotos: Gtres, Instagram